A intancias del Presidente del bloque de diputados justicialistas, Germán Gómez, se presentó en la Legislatura mendocina un proyecto de Ley para declarar la Emergencia Vitivinícola en todo el territorio de Mendoza. La iniciativa busca dar respuesta a la caída de los precios de la uva y el vino, el incremento sostenido de los costos y el progresivo deterioro financiero de pequeños y medianos productores.
Gómez defendió el proyecto declarando que: "La combinación de bajos valores en el mercado, el aumento en insumos estratégicos y las dificultades para sostener la rentabilidad, están generando un proceso de descapitalización que pone en riesgo la continuidad de numerosas explotaciones" y añadió que "en una economía regional fuertemente vinculada a la vitivinicultura, el impacto no se limita a las fincas, también compromete el empleo rural, la actividad industrial asociada y el entramado comercial de múltiples departamentos".
Fondo de emergencia y medidas
El proyecto contempla la creación de un Fondo Provincial de Emergencia y Estabilización, destinado a instrumentar medidas concretas de asistencia.
Entre ellas se incluye la fijación de un precio sostén para la uva, compensaciones económicas directas, líneas de financiamiento para cosecha y acarreo, compra pública de subproductos y alivio fiscal para los productores afectados. Un paquete de intervención que busca dar una respuesta a la fuerte crisis del sector.
Según el legisaldor sanrafaelino, la propuesta apunta a generar un marco legal que permita actuar con rapidez ante la coyuntura, evitando que la crisis derive en cierres de fincas y pérdida de puestos de trabajo.
"La prioridad es preservar la estructura productiva y evitar que la emergencia económica se transforme en un problema social más profundo, ya que si se cae el productor, se resiente toda la economía local", afirmó Gómez.




