Una masa de aire cálido y húmedo se instaló sobre la Argentina y está generando condiciones atípicas para el cierre de marzo, con temperaturas muy por encima de los valores normales y elevados niveles de humedad en gran parte del territorio.
El fenómeno responde a un patrón atmosférico particular que combina la llegada de un frente cálido a la región central, una persistente advección de aire cálido y un bloqueo atmosférico en el norte del país. Este escenario favorece jornadas con calor intenso, humedad elevada e inestabilidad en varias zonas, configurando un panorama poco habitual para esta época del año.
Las condiciones más extremas se registran en el norte argentino, donde la estabilidad permite que las temperaturas asciendan sin grandes limitaciones. Durante el fin de semana, provincias como Entre Ríos, Corrientes, Santa Fe, Chaco, Formosa, Santiago del Estero, Salta, Catamarca, Misiones, San Juan, La Rioja y Mendoza reportaron máximas que oscilaron entre los 33 y 36 grados. En el NEA, además, la sensación térmica superó los 43 grados, un valor inusual para finales de marzo.
El calor también se hizo sentir en el norte de la Patagonia, con registros de entre 30 y 33 grados, mientras que en la región pampeana las temperaturas resultaron más moderadas debido a la presencia de nubosidad y precipitaciones.
A esto se suma la falta de alivio durante la noche, ya que las temperaturas mínimas se ubicaron entre los 23 y 27 grados en varias regiones, lo que incrementa el estrés térmico en la población.
Frente a este escenario, el Servicio Meteorológico Nacional emitió alertas de nivel amarillo por temperaturas extremas en sectores de Córdoba, Santa Fe, Entre Ríos, el norte de la provincia de Buenos Aires, Corrientes, Formosa y Misiones, advirtiendo sobre los riesgos que estas condiciones pueden representar para la salud, especialmente en grupos vulnerables.




