La sorpresa dejó de serlo hace tiempo. Independiente Rivadavia atraviesa un presente arrollador y ya se consolida como el equipo más convincente del Torneo Apertura. No solo lidera con autoridad la Zona B, sino que también exhibe un funcionamiento que lo posiciona como el conjunto de mejor rendimiento en el fútbol argentino.
En Victoria, el equipo dirigido por Alfredo Berti sumó su tercera victoria consecutiva al imponerse con solidez ante Tigre. El 2-0 final refleja una actuación madura: golpeó en los momentos justos, resistió cuando el partido lo exigió y lo liquidó de contra. Con un encuentro más, estiró a seis puntos la ventaja sobre sus perseguidores, River y Argentinos.
El encuentro tuvo varios protagonistas, pero uno de ellos volvió a destacarse por encima del resto: Sebastián Villa. El colombiano fue determinante en ambos goles. Primero, con un preciso centro que encontró a Florentín para abrir el marcador. Luego, liderando una contra que derivó en el rebote de Zenobio y la definición de Bucca para sentenciar el resultado.
Sin embargo, el triunfo también se sostuvo desde el arco. El joven Bolcato fue figura con intervenciones decisivas, incluyendo un mano a mano y un remate a quemarropa que mantuvieron el cero en su valla. Incluso la fortuna jugó a favor, con un disparo de Tigre que se estrelló en el palo en el momento más delicado del partido.
El local, que tuvo en Pity Martínez a uno de sus puntos altos hasta su salida por lesión, empujó durante varios pasajes, pero se encontró con un rival firme, ordenado y eficaz.
Lo de Independiente Rivadavia ya no admite dudas. Con una base sólida, nombres propios en gran nivel y un funcionamiento aceitado, el equipo mendocino no solo lidera su zona, sino también la tabla general. Y mientras se ilusiona con su histórico debut en la Copa Libertadores, sigue construyendo una campaña que empieza a ser inolvidable.




