Después de meses de rumores y versiones sobre su vida personal, Evangelina Anderson rompió el silencio y habló por primera vez sobre su separación y divorcio de Martín Demichelis. Lo hizo en el programa LAM, en una entrevista mano a mano con Ángel de Brito, donde dio detalles contundentes sobre el final de su relación.
Aunque la ruptura se hizo pública en agosto de 2025, la crisis venía desde meses antes. Según explicó, el quiebre definitivo estuvo vinculado a una infidelidad por parte del exentrenador, lo que terminó por destruir la confianza después de 18 años juntos. A partir de eso, la modelo decidió separarse y comenzar una nueva etapa.
Anderson evitó profundizar en ciertos aspectos por el impacto que la situación podría tener en sus hijos, pero dejó en claro lo difícil que fue atravesar el proceso. Señaló que nunca se sintió cómoda exponiendo su intimidad y que le preocupa que lo que se dice en los medios pueda afectar a su familia a largo plazo.
Durante la charla, también recordó una crisis anterior que la pareja había logrado superar años atrás, cuando ella estaba embarazada. Sin embargo, esta vez la situación fue distinta. Con firmeza, explicó que para ella hay límites que no se negocian, especialmente cuando se trata de valores dentro de una relación.
Si bien no dio detalles explícitos, dejó entrever que se sintió traicionada. Incluso reveló que, a lo largo de los años, recibió propuestas -incluyendo de personas del entorno de su pareja- que decidió rechazar, remarcando que siempre se mantuvo fiel a sus principios.
A pesar del dolor por la separación, Anderson destacó que su historia tuvo momentos muy felices. Aseguró que la familia que mostraban era genuina y que los 18 años compartidos fueron valiosos en su vida. También expresó gratitud por lo vivido, aunque reconoció que el final fue duro.
Consultada sobre si imaginaba un futuro para siempre junto a Demichelis, su respuesta fue contundente: sí. Esa confesión dejó ver la tristeza que aún le genera el desenlace de una relación que, según sus propias palabras, no tiene vuelta atrás.






