El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó este sábado una advertencia a Irán, instándolo a no "chantajear" a Washington en medio de lo que describió como contradicciones por parte de Teherán respecto al futuro del estrecho de Ormuz, luego de que el gobierno iraní afirmara nuevamente el cierre de este paso marítimo estratégico.
"Estamos hablando con ellos. Querían cerrar el estrecho otra vez, ya saben, como han venido haciendo durante años, y no pueden chantajearnos", expresó durante un acto celebrado en la Casa Blanca.
El mandatario señaló además que "muchos de los barcos están dirigiéndose hacia Texas" y Luisiana, en una referencia a la supuesta llegada de petroleros a las costas estadounidenses, aunque no aportó detalles adicionales sobre esa afirmación.
"Estamos manteniendo conversaciones muy positivas (con Irán). Todo está resultando muy bien. Se pusieron un poco listos, tal como han venido haciendo durante 47 años (...). Ya veremos, pero tendremos información al final del día. Estamos hablando con ellos y, como saben, estamos adoptando una postura firme", añadió Trump.
En sus declaraciones, el presidente insistió en que Irán ya "no tiene Armada, no tiene Fuerza Aérea, no tiene líderes", y sostuvo que lo ocurrido en el país persa podría describirse como "un cambio de régimen forzado".
Por su parte, el régimen iraní comunicó más temprano que ha vuelto a establecer un "control estricto" sobre el estrecho de Ormuz, después de haber anunciado previamente su reapertura, en respuesta al bloqueo impuesto por Estados Unidos a los puertos iraníes.
De acuerdo con el portavoz del Cuartel General Central Jatam al Anbiya, el teniente coronel Ebrahim Zolfagari, "el control del estrecho de Ormuz ha vuelto a su estado anterior y esta vía estratégica se encuentra bajo una estricta gestión y control por parte de las Fuerzas Armadas", según un comunicado difundido por la agencia Tasnim.
Zolfagari explicó que el control sobre este paso marítimo implica la aplicación de restricciones al tránsito en una de las principales rutas energéticas del mundo, por donde circula aproximadamente el 20% del petróleo global.
Asimismo, añadió que Teherán había permitido anteriormente el paso "limitado y gestionado" de algunos buques petroleros y comerciales como un "gesto de buena fe" en el contexto de las negociaciones, pero que dicha medida fue revertida debido a la continuidad del bloqueo estadounidense, al que acusó de reiteradas violaciones por parte de Washington.
"Mientras Estados Unidos no restablezca la plena libertad de tránsito de las embarcaciones desde Irán y hacia Irán, la situación en el estrecho de Ormuz permanecerá bajo un control riguroso", afirmó Zolfagari.






