La noche de Copa Libertadores en el estadio Malvinas Argentinas se perfilaba como una celebración completa para Independiente Rivadavia, que atraviesa un gran presente como líder de su grupo. No obstante, tras la victoria frente a Deportivo La Guaira, el clima festivo se vio empañado al finalizar el encuentro, cuando numerosos hinchas se encontraron con multas de tránsito colocadas en los parabrisas de sus vehículos.
En ese contexto, y frente a lo que se interpretó como una falta de planificación por parte del gobierno provincial, fue la propia institución la que salió a respaldar a sus simpatizantes, asumiendo una postura activa en defensa de sus socios.
El conflicto tiene antecedentes, pero en esta ocasión se potenció por una serie de decisiones recientes. Entre ellas, la determinación del Gobierno de Mendoza de dejar de facilitar unidades de transporte público para el traslado de hinchadas, una medida justificada en razones de seguridad y preservación de los colectivos. Sin embargo, esta disposición derivó en una consecuencia previsible: un fuerte congestionamiento vehicular en las inmediaciones del Parque General San Martín.
Ante la falta de alternativas, muchos simpatizantes se vieron obligados a asistir en vehículos particulares. Una vez en la zona, se encontraron con dificultades para estacionar, incluso en sectores habilitados, donde la escasa presencia de controles facilitó la intervención de trapitos, que exigían sumas cercanas a los 10.000 pesos por permitir el estacionamiento.
Frente a esa situación, numerosos conductores optaron por dejar sus autos en áreas no autorizadas, como la avenida Carlos Thays. Fue en esos sectores donde se desplegó un operativo de control por parte de la Policía de Mendoza y el Ministerio de Seguridad, que derivó en la emisión de una gran cantidad de infracciones.
El malestar se trasladó rápidamente a las redes sociales, donde hinchas exhibieron las multas y cuestionaron la gestión provincial. Los reclamos apuntaron a la falta de alternativas de transporte y a la ausencia de controles sobre los cuidacoches, planteando que el esquema terminó empujando a los ciudadanos a una situación sin opciones, en la que las sanciones perdieron su carácter preventivo y fueron interpretadas como una medida recaudatoria.
En medio de este escenario, Independiente Rivadavia sorprendió con una respuesta institucional. Cerca de la medianoche, el club difundió un comunicado en sus redes oficiales en el que expresó su respaldo a los hinchas y anunció que se hará cargo de la situación. Bajo el mensaje "En Independiente Rivadavia la fiesta es completa y a nuestra gente la cuidamos", la dirigencia informó que gestionará una solución y absorberá el impacto de las multas.
Para ello, convocó a los socios afectados a presentarse en la secretaría del club con el acta original de infracción, el carnet digital y la licencia de conducir. La postura fue contundente: la institución asumirá la defensa de sus simpatizantes y buscará dar respuesta a las sanciones aplicadas.




