En la previa de la apertura del período de sesiones ordinarias encabezada por el gobernador Alfredo Cornejo en la Legislatura provincial, el intendente de la Ciudad de Mendoza, Ulpiano Suarez, dejó una serie de definiciones políticas e institucionales que excedieron el acto protocolar y abrieron debate sobre posibles reformas en la arquitectura institucional mendocina.
El jefe comunal capitalino consideró anacrónico que Mendoza continúe iniciando formalmente su año legislativo el 1 de mayo y sostuvo que la provincia debería avanzar en una reforma constitucional para trasladar el comienzo de las sesiones ordinarias al 1 de marzo y extenderlas hasta el 30 de noviembre.
"Pensar que arranca el año hoy, el primero de mayo, es raro. Lo hablaba ayer con colegas tuyos. Por eso creo que hay que aprovechar para dar impulso a una reforma de la Constitución", planteó.
Suarez remarcó que el esquema actual no refleja la realidad del trabajo político e institucional, ya que tanto el Ejecutivo como la Legislatura mantienen actividad sostenida desde principios de año, mientras que los dirigentes electos en octubre deben esperar varios meses para asumir formalmente funciones parlamentarias.
"Parece que por el mensaje del gobernador va a arrancar el año en Mendoza y ya venimos trabajando todo el año. Los electos en octubre van a esperar muchos meses; esto pasó siempre", señaló.
Actualmente, Mendoza es una de las pocas provincias argentinas que conserva la apertura de sesiones ordinarias el 1 de mayo, una fecha históricamente vinculada al Día del Trabajador pero que para varios sectores políticos ha quedado desfasada del calendario institucional moderno.
El intendente explicó que la propuesta no es nueva y recordó que ya existen iniciativas legislativas impulsadas en ese sentido por dirigentes provinciales, aunque consideró que el año próximo podría ser una oportunidad propicia para retomar la discusión en el marco de la agenda de reformas vinculadas a la autonomía municipal.
"Mendoza es una de las pocas provincias que tiene la apertura del período ordinario el primero de mayo. Creo que están Catamarca y Misiones. En el marco de esta discusión que se ha dado por la autonomía, los mendocinos el año próximo van a tener la posibilidad de expresarse por ese avance de nuestra Constitución", sostuvo.
En ese sentido, sugirió que una nueva enmienda constitucional permitiría "darle respaldo legal a lo que ya sucede en la práctica", dado que -según remarcó- la Legislatura mendocina mantiene una intensa actividad parlamentaria aun por fuera del acotado período formal de sesiones.
"La Legislatura de Mendoza es una de las que más trabaja en Argentina, pero tiene un período de sesiones ordinarias muy acotado. Esto sería ordenar el trabajo", afirmó.
Otro de los puntos salientes de sus declaraciones fue el apoyo explícito a la idea de eliminar las elecciones de medio término, iniciativa que en las últimas horas comenzó a circular dentro del oficialismo provincial como parte de una eventual reforma política más amplia.
"Estoy de acuerdo", respondió sin rodeos al ser consultado sobre esa posibilidad.
No obstante, introdujo una advertencia sobre los límites del argumento economicista cuando se discute reducción del gasto político.
"Más allá de disminuir el gasto en la política, hay que ser muy cuidadosos, porque en pos de bajar el gasto a alguien se le puede ocurrir que no votemos nunca más y eso es muy peligroso", ironizó.
Pese a esa salvedad, consideró que en este caso puntual la eliminación de los comicios intermedios "es una muy buena iniciativa", en línea con la intención de simplificar el cronograma electoral y reducir la frecuencia de convocatorias.




