Uno de los anuncios de mayor peso estructural que dejó el discurso del gobernador Alfredo Cornejo ante la Asamblea Legislativa fue la decisión de avanzar en el reemplazo del histórico Fondo para la Transformación y el Crecimiento por una nueva Dirección de Financiamiento Productivo, una herramienta que buscará aggiornar el sistema de asistencia crediticia provincial y redefinir prioridades en función de las nuevas necesidades de la economía mendocina.
Tras la exposición del mandatario, el ministro de Producción, Rodolfo Vargas Arizu, confirmó a Minuto Ya que el rediseño no implica solamente un cambio administrativo sino el cierre de una etapa iniciada hace más de tres décadas.
"El Fondo para la Transformación y Crecimiento se creó en octubre del año 93 con 617 millones de dólares de aporte de la provincia. Otras provincias recibieron fondos similares y no aparecieron nunca más; acá duró treinta y tantos años", explicó.
Sin embargo, reconoció que el mecanismo original quedó virtualmente agotado por la propia lógica con la que fue concebido. "Siempre, como es tasa negativa, vas comiendo el capital y eso es lógico. Ese fondo ya desapareció", afirmó sin rodeos.
La definición es relevante porque pone fin a meses de especulaciones sobre el futuro del organismo, cuya posible disolución venía siendo tema de discusión pública desde comienzos de año, incluso con planteos opositores para evitar su cierre.
Según detalló Vargas Arizu, el Ejecutivo no planea simplemente clausurar el Fondo sino diluirlo dentro de una estructura superadora que tendrá conducción compartida entre el Ministerio de Producción y el Ministerio de Hacienda.
"Estamos creando un nuevo fondo, entonces se va a diluir ese fondo y se va a crear un fondo de financiamiento de la provincia de Mendoza conducido entre dos ministerios, Producción y Hacienda, para atender lo que la provincia necesita en su momento", señaló.
La futura Dirección de Financiamiento Productivo buscará dejar atrás el esquema clásico de créditos blandos sostenidos por una capitalización fija para pasar a un sistema de asignación anual de recursos más flexible, atado a prioridades estratégicas definidas por el Gobierno.
Consultado sobre cuáles serán los primeros destinos de esa nueva herramienta, Vargas Arizu enumeró tres urgencias productivas que hoy concentran la preocupación oficial.
"En este momento las prioridades son eficiencia energética, eficiencia hídrica -porque el agua para nosotros es de vital importancia-, malla antigranizo y muchas otras circunstancias que van a aparecer", detalló.
No es casual: desde mediados de 2025 y durante todo 2026, el Ministerio de Producción viene concentrando buena parte de sus líneas subsidiadas justamente en riego tecnificado, protección agrícola, logística, capital de trabajo y modernización pyme, con articulación entre el Fondo, Banco Nación, BICE y otras entidades.
El propio Gobierno había reforzado en los últimos meses créditos para malla antigranizo, eficiencia hídrica, cosecha y acarreo, logística e industria, mostrando que el financiamiento productivo ya venía mutando desde un sistema cerrado de préstamos hacia uno más híbrido y bancarizado.
Uno de los puntos centrales que dejó Vargas Arizu es cómo se sostendrá económicamente este nuevo esquema. "Ese fondo se va a financiar en el proyecto de ley de Estado. Hay que ver cómo termina esa ley, pero nosotros creemos que debe estar contenido en el presupuesto", indicó.
La intención oficial es que el financiamiento productivo deje de depender exclusivamente de remanentes históricos del viejo FTyC y pase a formar parte de la planificación anual de gasto público.
"Las políticas de Estado deben estar contenidas en los presupuestos y deben ser de orden general, porque si no se da a algunos y a otros no", argumentó.
Para Vargas Arizu, la razón de fondo detrás de la reforma es que la estructura financiera con la que nació el Fondo ya no responde a la economía de 2026. "En treinta y tantos años la estructura financiera del país ha cambiado absolutamente. Las necesidades cambian, los pedidos cambian y hay que adaptarse a las nuevas tecnologías", explicó.
"Lo remarcó varias veces el gobernador: tenemos que crear y estamos creando las condiciones adecuadas para que la actividad privada se desenvuelva", resumió.




