Tom Hanks frenó uno de los remakes más ambiciosos que preparaba Hollywood al rechazar protagonizar una nueva versión de Harvey, conocida en español como El invisible Harvey. El actor consideró que el clásico protagonizado por James Stewart era "perfecto" y no debía ser tocado.
La película original, estrenada en 1950 y dirigida por Henry Koster, cuenta la historia de un hombre cuya vida gira en torno a Harvey, un enorme conejo invisible que solo él puede ver. Con el paso de los años, el film se convirtió en una obra de culto dentro del cine estadounidense.
A fines de los años 90 y comienzos de los 2000, distintos estudios impulsaron la idea de realizar un remake. Incluso Steven Spielberg mostró interés en dirigir el proyecto y veía a Hanks como el heredero ideal del carisma de James Stewart, luego de trabajar juntos en títulos como Saving Private Ryan, Catch Me If You Can y The Terminal.
Sin embargo, durante la promoción de Cast Away, Hanks fue contundente al referirse a la posibilidad de rehacer Harvey: "Déjenla en paz. Es perfecta tal y como está". Incluso comparó el proyecto con intentar rehacer It's a Wonderful Life, otro clásico inolvidable protagonizado por Stewart.
La postura del actor sorprendió en una industria acostumbrada a reciclar éxitos del pasado. Aunque Hanks sí participó en nuevas versiones de películas como The Ladykillers o A Man Called Otto, dejó claro que algunas historias deberían permanecer intactas.
Pese al interés de los estudios y los intentos de reflotar el proyecto durante varios años, el remake nunca llegó a concretarse. La negativa de Hanks terminó siendo clave para frenar la iniciativa y reabrió el debate sobre los límites de la nostalgia y la ola de remakes en Hollywood.




